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La obstrucción de las rejillas de la criba móvil paraliza su funcionamiento. Hay 7 causas que se pueden solucionar fácilmente: alta humedad de la materia prima, tamaño inadecuado de las mallas, desgaste de la rejilla, exceso de alimentación, ajuste incorrecto de la vibración, impurezas pegajosas y falta de limpieza regular.
La obstrucción de las rejillas de una criba móvil es una falla común que paraliza el funcionamiento del equipo y reduce la productividad; a continuación se enumeran las 7 causas principales de este fenómeno, las cuales pueden solucionarse fácilmente si se detectan a tiempo.
El material húmedo se adhiere a las celdas de los tamices, obstruyéndolas gradualmente por completo; esto se nota especialmente al trabajar con arena, carbón y mena con un índice de humedad superior a los límites permitidos; basta con secar un poco la materia prima para resolver el problema.
Si el tamaño de las celdas es demasiado similar a las dimensiones de la fracción principal del material a procesar, las partículas quedan atascadas en ellas y no caen en ninguna de las fracciones; por lo tanto, es necesario seleccionar tamices con un margen de tamaño respecto a la fracción requerida.
Con el tiempo, debido a la vibración constante y al roce de las partículas, la superficie metálica de la rejilla se deforma, las mallas cambian de forma y se vuelven propensas a que el material se atasque; una inspección periódica de la superficie permite reemplazar las rejillas desgastadas antes de que se produzca el atasco.
Si el operador alimenta al equipo más material del que este puede procesar por unidad de tiempo, la capa de materia prima en el tamiz se vuelve demasiado gruesa, las partículas no logran pasar por las mallas y se van acumulando poco a poco, obstruyendo la superficie de trabajo; basta con ajustar la velocidad de alimentación.
Una amplitud de vibración demasiado baja no permite que las partículas reboten sobre la superficie del tamiz; estas permanecen en contacto con las celdas y se atascan en ellas, mientras que una amplitud demasiado alta provoca un desgaste rápido de las piezas, por lo que los parámetros deben ajustarse estrictamente según las instrucciones del equipo.
Las fibras de madera, las inclusiones arcillosas y otras impurezas pegajosas se adhieren a los bordes de las celdas del tamiz, formando una película continua que, poco a poco, tapa todos los orificios de trabajo; para evitar esto, conviene instalar un filtro preliminar que limpie la materia prima de dichas inclusiones.
Incluso cuando el equipo funciona correctamente, en la superficie del tamiz se acumulan gradualmente partículas finas que, con el tiempo, obstruyen las celdas; la limpieza mecánica semanal de la superficie con cepillos especiales permite eliminar por completo esta causa de obstrucción sin gastar tiempo ni recursos innecesarios.