¡No se vayan!
Déjanos tus datos de contacto y nuestros ingenieros prepararán una solución personalizada para tu proyecto.

La trituradora con separador magnético —un equipo integrado para triturar materia prima y eliminar impurezas metálicas— ofrece una serie de ventajas; a la hora de elegirla, hay que tener en cuenta el tipo de materia prima, la capacidad de producción y los parámetros del separador, y requiere mantenimiento regular.
La trituradora con separador magnético es un equipo integrado para triturar materia prima y extraer impurezas metálicas, que combina las funciones de dos dispositivos separados, simplifica las líneas de producción y reduce las pérdidas de materia prima útil. Al elegir este equipo, basta con tener en cuenta el tipo de materia prima a triturar, la fracción requerida del producto final y la capacidad de producción de la empresa para seleccionar el modelo óptimo para las tareas específicas.
En el diseño de este dispositivo, la materia prima ingresa primero a la cámara de trituración, donde los elementos de trabajo la muelen hasta alcanzar la fracción deseada; posteriormente, el flujo triturado pasa inmediatamente por la zona de acción del electroimán permanente del separador. El campo magnético atrae todas las impurezas ferromagnéticas, separándolas de la materia prima no metálica principal, que se dirige a la salida del producto terminado, mientras que las impurezas metálicas se acumulan en un receptáculo separado para su posterior eliminación o reciclaje. Este ciclo secuencial permite procesar la materia prima en una sola pasada sin operaciones intermedias adicionales.
La combinación de una trituradora y un separador magnético en una sola carcasa reduce significativamente el espacio de producción ocupado en comparación con la instalación de dos equipos separados, además de eliminar la necesidad de cintas transportadoras adicionales para trasladar la materia prima entre los equipos. Esto permite reducir el consumo de energía por unidad de materia prima procesada, disminuir el número de puntos de mantenimiento y eliminar el riesgo de pérdida de parte de la materia prima en las etapas intermedias de transporte. Además, el diseño integrado reduce los costos totales de instalación y conexión del equipo de producción.
El primer parámetro a considerar es el tipo de mecanismo de trituración: para residuos de construcción frágiles, es adecuado el tipo de martillos; para materias primas minerales duras, es preferible un diseño de mandíbulas o rotativo. El segundo indicador importante es la intensidad del campo magnético del separador: para extraer fragmentos metálicos grandes basta con un campo estándar de 800 a 1200 Oersted, mientras que para impurezas finas y pequeñas se requieren modelos reforzados con una intensidad de 1500 Oersted o más. Además, no hay que olvidar que la capacidad de producción declarada del equipo debe coincidir con el volumen real de procesamiento de materia prima en su empresa, para evitar sobrecargas y el desgaste prematuro de los componentes operativos.
Para que la unidad mantenga las características especificadas durante toda su vida útil, basta con revisar cada 100 horas de funcionamiento el estado de los elementos trituradores en busca de desgaste y limpiar la superficie del separador magnético de las partículas metálicas acumuladas. Si se detecta una disminución notable en la eficacia de la separación de impurezas, basta con verificar la integridad del aislamiento del electroimán y, si es necesario, ajustar la distancia entre su superficie de trabajo y el flujo de materia prima en movimiento. Estos sencillos procedimientos permiten evitar fallas graves y mantener un funcionamiento estable de la línea de producción sin paros no programados.