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La criba preliminar en las líneas de clasificación separa las fracciones de la materia prima, aumenta la productividad en 18-25%, es eficaz cuando la proporción de material fino es superior a 15% en el mineral, la grava y el carbón, y es fácil de mantener.
La criba preliminar es un elemento indispensable en las líneas de producción de clasificación de materias primas, ya que separa de antemano las fracciones finas de los flujos de material grueso, reduce la carga sobre el equipo siguiente y conduce directamente a un aumento notable de la productividad general de la producción sin gastos adicionales de modernización.
Esta máquina funciona como un administrador preciso y eficiente del flujo de materia prima: al alimentar el material a la superficie de trabajo vibratoria con orificios calibrados, las partículas finas pasan inmediatamente a través de ellos hacia un tolva separada, mientras que las fracciones más grandes se dirigen hacia la trituración o la clasificación, sin detener el flujo general.
En primer lugar, elimina el procesamiento innecesario de las fracciones que ya tienen el tamaño adecuado, lo que evita que las trituradoras y las principales líneas de clasificación desperdicien recursos en el procesamiento de material ya listo; en segundo lugar, reduce el riesgo de sobrecarga del equipo principal, elimina las paradas por atascos y permite mantener de manera constante una alta velocidad de alimentación de materia prima a la línea.
El mayor beneficio de la criba preliminar se logra en las líneas de procesamiento de mena, gravilla para construcción y carbón, donde el porcentaje de fracciones finas en la materia prima supera el 15 por ciento, y, en este caso, incluso un modelo estándar sin modificaciones adicionales permite aumentar el rendimiento general de la línea entre un 18 y un 25 por ciento ya en los primeros meses de operación.
Para que la criba preliminar mantenga su eficacia de manera constante, basta con verificar una vez por turno la integridad de las mallas de la superficie de trabajo, limpiar una vez por semana los orificios de la materia prima húmeda adherida y controlar la tensión de los accionamientos vibratorios; estas sencillas medidas permiten evitar la pérdida de eficiencia y duplicar la vida útil del equipo.