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El procesamiento de los residuos de demolición en el sitio incluye la selección, trituración, limpieza y clasificación de los residuos en recursos secundarios que se utilizan en la construcción, lo que reduce el transporte de residuos, los costos y el impacto ambiental, al tiempo que se cumplen las normas.
El reciclaje de los residuos de demolición en el sitio es un proceso organizado que consiste en convertir los residuos de construcción en recursos secundarios útiles, lo que permite reducir los volúmenes de residuos que se envían a los vertederos, disminuir el impacto ambiental y optimizar los costos de las empresas constructoras, cumpliendo con las normas actuales de conservación de recursos.
En la primera etapa, los residuos de concreto, ladrillo, madera y metal se separan manualmente y con ayuda de equipo especializado directamente en el sitio de desmontaje; esto evita que se mezclen las fracciones, simplifica el procesamiento posterior y mejora la calidad de los materiales secundarios obtenidos.
Las fracciones sólidas clasificadas pasan por trituradoras de mandíbulas o rotativas, que convierten los fragmentos grandes en grava y gravilla del tamaño deseado, mientras que un sistema de filtros captura el polvo, evitando la contaminación atmosférica en el área circundante.
La masa triturada pasa por cribas vibratorias y separadores magnéticos, que eliminan los restos de metal, las impurezas del suelo y los elementos extraños, separando el material en fracciones según su tamaño, listas para su uso posterior en obras de construcción.
La grava, la arena y las astillas de madera obtenidas durante el proceso de procesamiento se utilizan para la construcción de capas de base bajo los cimientos, el relleno de zanjas y el acondicionamiento del terreno de la obra, lo que permite evitar la compra de parte de los nuevos materiales de construcción.
En todas las etapas del proceso, los especialistas controlan los niveles de ruido, la generación de polvo y la composición de los residuos, garantizando que las actividades cumplan con las normas sanitarias y ambientales vigentes, y evitando cualquier impacto negativo en el medio ambiente y en la población local.