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A temperaturas de entre -20 y -30 °C, la trituradora móvil funciona de manera estable siempre y cuando se respeten las siguientes normas: preparación previa al arranque, arranque correcto, carga gradual sin sobrecargas, control regular y mantenimiento al final de cada turno.
La trituradora móvil, a temperaturas de entre -20 y -30 grados Celsius, puede arrancar y funcionar de manera estable siempre que se sigan procedimientos de preparación especiales y se respete el régimen de operación adecuado, que eviten las sobrecargas y garanticen el mantenimiento oportuno de los componentes sensibles al frío.
Antes de poner en marcha la trituradora en condiciones de frío extremo, primero se revisan el nivel y la viscosidad del aceite del motor y del sistema hidráulico; si es necesario, se sustituyen por aceites de invierno diseñados para funcionar a temperaturas de hasta menos 40 grados Celsius, luego se calienta el sistema hidráulico durante 10 a 15 minutos al ralentí, evitando someter al mecanismo de trituración a una carga inmediata.
Al arrancar, no se debe usar el motor de arranque de manera continua por más de 10 segundos; entre cada intento, se debe hacer una pausa de al menos un minuto para no agotar la batería, la cual, a bajas temperaturas, pierde hasta la mitad de su capacidad nominal; una vez que el motor haya arrancado con éxito, déjelo funcionar en ralentí durante otros 5 minutos para calentar uniformemente todos los cilindros y los componentes del tren motriz.
Durante el funcionamiento, no se debe sobrecargar el mecanismo de trituración; la materia prima se debe cargar en porciones y de manera gradual para evitar que se atasquen los elementos móviles, se debe verificar regularmente, cada dos horas, la temperatura de los cojinetes y las líneas hidráulicas, evitando que se produzcan diferencias de temperatura que puedan provocar la formación de grietas en los elementos metálicos de la estructura.
Una vez finalizados los trabajos, no se apague el equipo de inmediato, sino que se deje funcionar en ralentí durante 7 a 10 minutos para que se iguale la temperatura de todos los componentes; luego se drena el condensado del filtro de combustible y del sistema de aire, se verifica que no haya hielo en las articulaciones y, si es necesario, se les aplica un lubricante especial resistente al frío para evitar que se congelen en el próximo arranque.