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La lista de verificación para el transporte de una trituradora móvil incluye la preparación del equipo, la elección del remolque y los permisos necesarios, la carga y sujeción correctas, el control durante el traslado y la inspección posterior a la descarga para garantizar el buen estado del equipo.
El transporte de una trituradora móvil es un proceso de gran responsabilidad, de cuya correcta organización dependen la conservación del costoso equipo, la seguridad en la carretera y la ausencia de retrasos en el trabajo de las obras de construcción o mineras. Esta lista de verificación organiza todas las etapas clave para evitar errores y omisiones durante el transporte.
Antes de la carga, la trituradora móvil se somete a una inspección completa: todos los elementos salientes se fijan con abrazaderas especiales, las líneas hidráulicas se despresurizan hasta llegar a cero y los restos de materia prima de la cámara de alimentación se eliminan por completo. También se verifica el estado del tren de rodaje y la sujeción de las cubiertas protectoras, para descartar el riesgo de que se desprendan durante el desplazamiento.
Dadas las grandes dimensiones y el peso de la trituradora, se requiere una red de arrastre de chasis bajo con la capacidad de carga adecuada; además, para su transporte por vías públicas, se solicitan con anticipación los permisos para el transporte de carga sobredimensionada y pesada. Asimismo, se preparan hojas de acompañamiento con la descripción de los parámetros del equipo y los esquemas de su sujeción al remolque.
La carga se realiza únicamente sobre una superficie plana y firme, utilizando eslingas y cables certificados; además, la trituradora se coloca estrictamente en el eje central de la red de arrastre para distribuir el peso de manera uniforme. Tras la instalación, se deben utilizar al menos cuatro puntos de sujeción alrededor del perímetro y, además, se deben colocar almohadillas antideslizantes debajo de los elementos de apoyo del equipo.
El conductor del vehículo debe mantener una velocidad máxima de 60 km/h en las carreteras y de 30 km/h en las curvas y tramos con mal estado del pavimento, y cada 100 km del recorrido debe hacer una parada para verificar visualmente que las fijaciones estén en buen estado. Si es necesario ajustar la tensión de los cables, los trabajos se realizarán únicamente en terrenos nivelados y con las luces de emergencia encendidas.
Al llegar al destino final, primero se desmontan todos los elementos de sujeción; luego, se realiza una inspección visual del chasis, el tren de rodaje y los componentes operativos de la trituradora para detectar posibles daños mecánicos. A continuación, se verifica el funcionamiento del sistema hidráulico y de los mecanismos de fijación de los órganos de trabajo, para que, inmediatamente después de la descarga, se pueda poner en marcha el equipo sin necesidad de reparaciones adicionales.