¡No se vayan!
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El polvo generado al triturar piedra afecta la salud de los trabajadores y reduce la vida útil del equipo. Existen métodos sencillos y económicos para reducir la generación de polvo: humedecer la materia prima con agua antes de procesarla, sellar la zona de trituración con material resistente al desgaste e instalar un sistema de aspiración local con filtro.
Al triturar la roca, el polvo actúa como un enemigo invisible que pone en riesgo la salud de los trabajadores y reduce la vida útil de los equipos; sin embargo, existen métodos de trabajo comprobados que se pueden implementar fácilmente en la práctica para reducir de manera efectiva la presencia de polvo sin gastos innecesarios.
Antes de la trituración, rocía uniformemente la piedra con agua limpia; las partículas finas de polvo se pegarán entre sí y no podrán elevarse en el aire durante el proceso; basta con una pequeña cantidad de agua para no alterar el proceso tecnológico de trituración.
Instala una cubierta resistente, fabricada con un material resistente al desgaste, sobre la planta trituradora; esta actuará como un escudo protector que impedirá que el polvo se escape fuera de la zona de trabajo. Si es necesario, deja pequeños orificios de proceso para la alimentación de materia prima y la salida del producto terminado.
Conecta un extractor local con filtro al punto de salida de la piedra triturada; este captura el polvo en suspensión en el momento mismo en que se forma, y el filtro retiene las partículas más finas, evitando que se liberen a la atmósfera del local de producción.